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¿Podrá Boca remontar la serie ante Deportivo Capiatá?

EL BICHITO DE TODA AMERICA


¿Vio que yo siempre ando preguntándome qué clase de animal soy? Bueno, hoy no tengo ninguna duda: soy un bicho colorado, que es un típico animal de nuestros potreros... pero capaz hoy se convierte en un bichito de toda América.
Ese texto acompañó a un divertido dibujo de Clemente publicado por Caloi la mañana anterior a la final de la Copa Libertadores de 1985, en la que iban a enfrentarse Argentinos Juniors y el poderoso América de Cali. El comediante no se equivocó, el equipo de La Paternal se consagró esa noche como un Bichito de todo América y hoy, 29 años despues, se conmemora como el "Día del Hincha de Argentinos".

Tan sólo 4 años atrás, Argentinos había estado al borde del descenso, pero terminó salvándose en el último partido, mandando a la B a San Lorenzo con el recordado penal atajado por Mario Alles. En el '85, se encontraba frente a su primera competición internacional, pero con un equipazo que ya se había consagrado en el Metropolitano del '84.

Por aquel entonces, la primera fase se jugaba en grupos de 4, integrados por 2 equipos de un país y 2 de otro. Al Bicho le tocó Ferro y 2 brasileros: Fluminense y Vasco da Gama. En su debut, cayó 1 a 0 con el Verdolaga en cancha de Vélez, pero sólo 3 días después dio una muestra de carácter y grandeza enorme, que lo plantó en la pelea. Empezó perdiendo con Vasco en Brasil, pero lo dio vuelta con tantos de Carlos Ereros y Pepe Castro: el estadio entero los terminó aplaudiendo. El capitán de ese equipo, Adrián Domenech, lo recuerda de la siguiente manera: "Nos tocó ganar jugando muy bien en Brasil, siendo fieles a nuestro estilo. Ese triunfo nos embaló". Otros 3 días más tarde venció 1 a 0 a Fluminense en el Maracaná. En la segunda vuelta empató 2 a 2 con Vasco, le ganó 3 a 1 a Ferro en su cancha y cerró la fase de grupos con una victoria más ante Fluminense.



En la segunda rueda le tocó un grupo integrado por Blooming e Independiente, equipo copero si los hay. Empató 2 a 2 con "El Rojo" de local y 1 a 1 en su visita a Bolivia. Cuando se invirtieron las localías, venció a Blooming y llegó al último partido en igualdad de puntos con los de Avellaneda. "Definir allá, tener que ganarle en el último partido al último campeón de la Copa no era nada fácil..." dijo Domenech. El Bicho iba ganando 2 a 1. Faltando poco para finalizar... penal para Independiente! Marangoni se paró frente a la pelota y su tiro abajo a la izquierda fue contenido por EnriqueVidallé, sellando así el pasaje a la final.
"Yo esa noche vi jugar a 4 jugadores en un nivel impresionante. Bochini por un lado con Marangoni y por el otro Borghi y Batista... hacía tiempo que no veía algo así. Pocos pudieron darse ese gusto". Con esas palabras recordó el partido el "Piojo" José Yudica, técnico de Argentinos.
La ida se disputó en Argentina, en una cancha de River repleta, y la victoria fue para el Bicho con un gol de cabeza de Emilio Comisso. La revancha tuvo lugar en Cali, y fue victoria para el América con tanto de Willington Ortiz. De ese modo, debió jugarse un partido desempate en Asunción del Paraguay.
"Los dos planteles tomamos un mismo avión desde Cali hasta Asunción... ya empezamos a jugar la final en el avión, je." bromeó el capitán. "
"Había una pantalla en el avión y pasaban una película de naves espaciales que explotaban en el cielo, y nuestro avión no paraba de moverse! Creo que fue la única vez en que los 2 equipos coincidimos en algo: había que sacar la película porque nos moríamos de miedo" recordó Borghi, quien tiene fobia a los viajes en avión.
El partido en Paraguay comenzó de manera favorable para el Bicho, ya que Comisso marcó el 1 a 0. Sin embargo, Ricardo Gareca empató el encuentro y mandó la definición a los tiros desde el punto del penal. Vidallé decidió tirarse en todos los tiros para el mismo lado, esperando atajar alguno, y lo hizo. Apenas "Quique" tapó su penal, y cuando todavía tenía que patear Mario Videla para definir la serie, el árbitro Silva dio por finalizado el encuentro, dando por campeón a Argentinos. El Checho se sinceró una vez: "Aprovechamos la situación y festejamos, pero sabíamos que le faltaba patear al Panza. Una final es una final, y las finales se ganan, así que aprovechamos..". Cuando se dieron cuenta del error, Videla metió el penal que adeudaba y, ahí si, gritó campeón.


"Lo mejor que hicimos fue jugar siempre bien al fútbol. Este plantel se tuvo mucha fe y creo que no estaban equivocados, sabíamos que no se nos iba a escapar" - Yudica.
Aquel 24 de octubre de 1985, Argentinos llegó a lo más alto del continente y se ganó el derecho de jugar la final de la Copa Intercontinental contra la poderosa Juventus italiana. Estuvo 2 veces en ventaja pero los de Michel Platiní se lo empataron y terminaron ganando en los penales. A pesar de la derrota, ese partido quedó en el recuerdo de todos los futboleros como uno de los mejores partidos de la historia, y es uno de los pocos casos en los que se recuerda, además del campeón, al segundo.
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LA REVOLUCIÓN DE BIELSA EN MARSELLA


Llegó a la cima del certamen con métodos que asombran al ambiente futbolístico francés. Sin las incorporaciones que solicitó, hizo un gran equipo y varió en el sistema táctico. La ciudad y el renovado Vélodrome restauran ilusiones con su llegada.


Agacha la cabeza y responde ante cada pregunta de los periodistas. En sus conferencias de prensa, siempre se espera una declaración que aumente el grado de impresión que poseen los medios franceses. Como si sintiera vergüenza, no mira a los ojos a quién consulta del otro lado, aunque cada una de sus respuestas cuenta con la elaboración exacta y precisa. De hecho, desde su posición frente al micrófono, vieron la luz varias sentencias que ponen de manifiesto el paso de su estadía por Marsella.

Cuando fue consultado acerca de por qué le dicen Loco, Marcelo Bielsa expresó que “algunas respuestas que elijo para resolver algunas cuestiones no coinciden con las que se eligen habitualmente”: En ese sentido, acusó al presidente del club de no cumplir con lo preestablecido. Su equipo no había comenzado bien la Liga, y el mercado de pases se cerraba. El máximo dirigente de la institución, Vincent Labrune, le prometió contratar a los jugadores que el propio DT argentino había escrito en una lista. Allí figuraban los chilenos Medel y Jara, así como también los nombres de Montoya y Tello (en cesión a Porto), salidos de la cantera del Barcelona.

Pero en medio de las acusaciones públicas, y las miles de especulaciones, Bielsa decidió continuar con su trabajo. Según sus propias palabras, nunca había analizado dejar el cargo. El club se hizo de pocos refuerzos. Ninguno de ellos había sido pedido expreso del entrenador, que sin embargo aceptó sus incorporaciones (Alessandrini y Barrada son a los que recurre con asiduidad) aunque modificó poco y nada en el once titular. De cualquier manera, sí modificaría el estilo de juego.

La última vez que Marsella logró consagrarse en Ligue 1 ocurrió en el año 2010. Reconocido como el club más popular de Francia, se encuentra en horas bajas. Hace tiempo que no consiguen elevar su figura, y aquel título fue el único desde que comenzó el presente siglo. Actualmente, bajo la conducción del ex técnico del Athletic Bilbao, las calles de la ciudad vuelven a llenarse de gente, que comienza a ilusionarse. Viven el fútbol como en pocos otros lugares, aunque se hallaban bajo la desconfianza de ya no sentirse aquel gigante.


Alcanzó la cima de Le Championnat
Mientras tanto, de ser un equipo con muy diferentes matices en etapas previas, Bielsa le ha dado una mejor impronta al conjunto. Didier Deschamps, presente Director Técnico de la Selección Francesa, dirigió tres años al Marsella, y su estilo mostraba un fútbol más elaborado y el repliegue post ventaja. Las formas de Elie Baup, predecesor del rosarino, eran similares. Pero Marcelo Alberto ha buscado instaurar, desde el inicio de un nuevo período, la presión alta, las líneas adelantadas y, como un sello distintivo, la obligación de seguir intentándolo ante cualquier condición en el marcador.

Con el fin de elevar el ritmo de competición y poder jugar del modo que lo identifica, los entrenamientos en pretemporada acabaron por subir el listón de los jugadores. Varios videos difundidos por la entidad en su página web exhibían lo exhaustos que finalizaban cada sesión. No obstante, y pese a las quejas por la intensidad, han formado una base física que les permite estar a tono con la ideología futbolística. De esa manera, Gignac nuevamente retomó su mejor forma y, al igual que Mandanda y Payet, ha retornado al combinado galo.

El cambio de esquema táctico

Son los jugadores los que hacen buenos a los sistemas. Bielsa observó los 48 partidos de la temporada anterior, con el objetivo de analizar con qué plantel se encontraría. Metódico como pocos, sacó muchísimas conclusiones y tomó decisiones que asombraron a más de uno. Sobre todo, a la prensa local. El lateral izquierdo Morel pasó a jugar de central, siendo lateral por naturaleza. Ante la consulta, mientras sus ojos miraban hacia abajo a través de sus lentes, expuso que todos los juegos vistos le arrojaron la idea de cambiar la posición del jugador, al ser quién mejor juego aéreo tenía.

Bielsa mutó en los dibujos que ha colocado, pero no ha salido de dos variantes. Alineó su segundo esquema buscando corregir las dificultades mostradas en el primero, pero muchas de las principales funciones continúan siendo las mismas. El 3-3-1-3 varió a un 4-2-3-1. Primeramente, Morel fue stopper por izquierda; cuando cambió el sistema, pasó a jugar de segundo central. De todos modos, la modificación tuvo un principio común, en la mitad del campo.
Bielsa mutó de un 3-3-3-1 a un 4-2-3-1
El mediocentro Imbula, joven y ya convocado a las categorías menores de los Blues, es un futbolista con mucha agresividad para descolgarse al ataque. Su capacidad para acoplarse al ataque le ha aportado soluciones al entrenador, pero también originó muchos espacios por el carril interior. Al ser el único volante central, dejaba un enorme espacio sin cubrir que fue aprovechado en muchas ocasiones por los rivales.

Al tener un compañero a su lado, Imbula puede desdoblarse con continuidad y convertirse en un box to box. Desde que asumió esta responsabilidad en el campo, Romao ha sido elemental. Desarrolla los relevos necesarios y permite que el equipo quede mejor parado ante la pérdida del balón y una hipotética transición ofensiva rival.

Profundidad por bandas

Los desdobles de ambos marcadores de punta son sustanciales para Bielsa. Si bien, con el cambio en la última línea de tres a cuatro efectivos, deben cubrir más campo (un central menos), y tienen más recorrido por hacer, siguen siendo armas de ataque. Tanto Dja Djedje por derecha, como Mendy por izquierda, suben al unísono. Así, Marsella dispone de la capacidad para gestionar las jugadas en un flanco y finalizar por el otro.

Generan superioridades al asociarse con Thauvin o Ayew y ensanchan el terreno en cada ataque. Por su lado, Mendy –de tan solo 20 años-  lo hace con un criterio que asombra, centra con precisión y tiene muy buena pegada. Ambos laterales han encontrado su mejor nivel conforme al paso de los partidos desde la asunción del técnico.

La funcionalidad ofensiva

Si algo no ha cambiado Bielsa con su nuevo sistema, son los cuatro nombres de gran carácter asociativo que se encargan de generar y finalizar en tres cuartos de campo. Sin embargo, el centro delantero brinda usualmente las mejores opciones a los mediapuntas, por sus movimientos. La escuadra ya ha mecanizado su juego y cada vez encuentra más espacios.

Gignac aumentó su capacidad goleadora por desplazarse y perfilarse de manera perfecta en el área. Pero sus caídas a banda crean vacíos que tanto Ayew como Payet atacan por el centro del área. La constante movilidad de las piezas no da referencias a la zaga rival. Pierre–André sale a los costados y, al tiempo que combina con uno de los laterales, origina el espacio entre centrales. Muchos goles fueron marcados bajo esa fórmula, con llegadores que comprenden el juego de su referencia ofensiva.


Los movimientos de Gignac mejoran al colectivo
Payet -preciso en sus descargas y de muy buena pegada- ha sumado algunos tantos en la presente temporada, por llegar a cubrir el área y definir con calidad. Los desmarques de arrastre de Thauvin o Djedje se tornan fundamentales en ese tipo de jugadas. Conjuntamente, el póker de hombres que deciden en los últimos metros desarrollan una primera línea de presión muy efectiva, para recuperar alto y realizar ataques cortos.

Sentado en una pequeña heladera, Bielsa observa cada partido como si nadie lo acompañase, bajo una profunda concentración y tomando café en un vaso de telgopor. Ha causado una revolución en Marsella. Cada tanto, celebra algún gol agitando sus brazos y cerrando su puño. No acepta que sus dirigidos se acerquen a festejar un gol con él, pero a fin de cuentas termina sonriendo y felicitando a los jugadores en el vestuario. Desde el primer día, vive en la ciudad deportiva del club. Ha sabido reordenar al equipo y tomar el mejor rumbo. Mientras, la ciudad de la basílica de Notre-Dame se esperanza de cara a futuro.


Nicolás Galliari
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TROFEO DEL GOL


Imaginemos la siguiente situación: Año 1940. El viejo San Mamés repleto de fanáticos del Athletic de Bilbao esperando por ver a su equipo enfrentarse al Valencia CF. La voz del estadio comunica las formaciones: “Y el Bilbao forma con Echeverria en la portería. Goiri, Oceja, Santamaria y Panizo en la defensa. Los centrocampistas serán Urra, Bergareche y Aurtenetxea, y en la delantera, Ibarzabal, Zarra y Rivas.”. Algo sonaría extraño en esa formación para los simpatizantes del equipo Vasco. Telmo Zarra haría su debut con la camiseta que vestiría durante toda su vida, nada más y nada menos que con dos goles. Los primeros de sus 252 anotaciones, las cuales lo convierten en el máximo goleador histórico de la Liga Española. Sólo uno más que Lionel Messi, quien podrá alcanzarlo el próximo fin de semana, cuando Barcelona arribe al Santiago Bernabéu para visitar al Real Madrid. ¿El escenario ideal para que Lionel entre en la historia?

Nacido el 20 de enero de 1921, en Erandio, España, Telmo Zarra disputó 17 temporadas en el Athletic Bilbao. Ya en su segundo año en el club, convirtió el gol que le permitiría a los leones adjudicarse la Copa del Rey –por ese entonces llamada “Copa del generalísimo del fútbol”- trofeo al cual luego se le sumó la obtención de la Liga. Telmo marcó 17 goles más que importantes para la coronación, siendo el 5to máximo goleador del año, por detrás de Mariano Martín (Barcelona), Edmundo Suarez (Valencia), José Juncosa (Espanyol) y Basilio Nieto (Castellón). Un año después, en la 43/44, Zarra se lesionó en la clavícula, pero un tiempo después, volvió a las canchas para abrir el marcador en la victoria de su equipo, 2-0 ante Valencia, otra vez en una final de la Copa del Generalísimo. En esta ocasión, 11 goles convertidos lo dejarían fuera del podio goleador liguero, pero los 8 convertidos en la Copa significaron el premio al máximo artillero del certámen. 

El año 1945 fue quizá el de una de las grandes curiosidades de su carrera: tras llegar por cuarta vez consecutiva a la final de la Copa Nacional (otra vez ante Valencia), Zarra vio su primera tarjeta roja, en una situación extraña y graciosa.
 “Era la final de Copa de 1945. El juego estaba parado tras un barullo. Álvaro  estaba en el suelo y un compañero me dijo en broma que lo pisase. Siguiendo la broma, yo hice ademán de hacerlo. Pero Escartín me vio y... a la caseta”
 (NdR: Álvaro era jugador del Valencia, mientras que Escartín el árbitro del encuentro)

En ese partido, Zarra había igualado las cosas y Athletic empataba 1-1 ante el equipo valenciano. Finalmente, su equipo venció por 3-2. Pese al disgusto por la expulsión, la temporada prosiguió de buena manera para el artillero, que se adjudicó por primera vez el Trofeo de Pichichi tras convertir 20 goles en la Liga. Como si fuese poco, éste logro lo repitió hasta conseguirlo cuatro veces consecutivas, y el llamado a la Selección Nacional no tardó en llegar.

Para referirnos al mejor año personal para Telmo Zarra, debemos hablar de 1950. Tras ganar la Copa del Generalísimo por 4ta vez, el Athletic se ganó el derecho a participar en la Copa Eva Duarte (luego Supercopa Española) frente al campeón de la Liga de ese año, Atlético Madrid. Con un impresionante 5 a 5 en la ida (encuentro en el que Zarra metió 1 gol) ambos equipos debían enfrentarse en un partido revancha para ver quién se llevaba el trofeo. Una sublime actuación del goleador bilbaíno permitió que su equipo venciera por 2 a 0 con un doblete suyo. Ese mismo año, España disputaba el Mundial de Brasil. Como no podía ser de otra manera, Zarra estaba entre los convocados, y marcaría en total 4 goles, el último de ellos, en el desempate por el tercer y cuarto puesto que enfrentó a “La Furia Roja” con Suecia. Días antes, un aplastante 6 a 1 por parte de Brasil los había dejado afuera en semifinales.

La temporada 54/55 fue su última como profesional, ya que a partir de ese año decidió abandonar el Athletic para disputar sus últimos años en una Liga menos competitiva: la Segunda División Española. Allí formó parte de 2 equipos, S.D Indautxu y Baracaldo AHV. En ambos lo hizo por gusto, es decir, sin cobrar ni un centavo. Finalmente, en 1957 puso fin a su gloriosa carrera, en la cual convirtió un total de 333 goles en 352 partidos, teniendo en cuenta Liga y Copa de España. Tras su desaparición física, en 2006, el popular diario Marca otorga el “Trofeo Zarra” al máximo goleador de la 1ra y 2da división española.


Juan Ignacio Glade
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CLÁSICO ROSARINO: CAPÍTULO 163




 El próximo 19 de Octubre la ciudad de Rosario quedará, como de costumbre, paralizada por un evento de gran envergadura para la ciudad: El clásico rosarino. Desde las 15, en el Gigante de Arroyito, Rosario Central y Newell's Old Boys convergerán por la fecha 12 del Torneo Trancisión 2014 para disputar el enfrentamiento número 163 entre ambos en la historia de la Primera División. El duelo, por las características de ambos clubes y del clásico a lo largo de la historia, será disputado y luchado. Con escaso juego en las áreas y mucha fricción en la mitad de cancha. Ahora bien, la pelota todavía no rodó, el árbitro aún no pito el inicio y todo puede suceder.

La realidad de ambos equipos no es la mejor. De la mano de Miguel Ángel Russo, el canalla llega al clásico con altibajos: semifinalista de la Copa Argentina y acarreando tres derrotas consecutivas en el corriente Torneo Transición. Además, con la reciente asunción de Raúl Broglia como nuevo presidente, tras la salida de Norberto SpecialeSin embargo, cuenta con el historial a su favor y con los frescos antecedentes de sus triunfos en los dos últimos clásicos: 2-1 en el Inicial 2013 y 1-0 en el Final 2014.

La lepra, por su parte, tiene un presente un tanto desalentador. Arrancó bien el campeonato pero, debido a magros resultados y una larga lista de lesionados, quedó lejos de la lucha por el campeonato y hace 4 partidos que no gana. Gustavo Raggio, quien asumió en el receso y comienza a ser cuestionado, tendrá una prueba de fuego el domingo a la vera del Paraná. Sin embargo, el rojinegro tiene mil batallas y mas de una vez ha dado batacazos en rodeo ajeno.

5 CLÁSICOS PARA EL RECUERDO EN EL ARROYITO

¨El Pirulazo¨. 29 de agosto de 2005. Rosario Central 1 - Newell's Old Boys 0.


Noche histórica para todo el pueblo centralista. Por la primera fase de la joven Copa Sudamericana, canallas y leprosos habían empatado 0-0 en el Parque Independencia y definían la contienda en el mítico Gigante de Arroyito. Por ese entonces, no era una época cualquiera para el fútbol rosarino. El conjunto rojinegro se había coronado campeón un año atrás y los locales llegaban con la presión de volver a eliminar a su rival de toda la vida, emulando aquel enfrentamiento por Copa Libertadores en 1975. El único grito del partido y de la serie llegó los 44 minutos del primer tiempo, cuando Germán Rivarola durmió a todos y marcó el tanto decisivo. En el segundo tiempo, Newell's se quedó sin ideas y así, los dirigidos por Ariel Cuffaro Russo pasaron de ronda y volvieron a vencer a su rival de toda la vida en el plano internacional. La fiesta en Rosario fue, por un largo tiempo, azul y amarilla.

¨Una locura nocturna¨. 8 de octubre de 1990. Rosario Central 3 - Newell's Old Boys 4.



De la mano de Marcelo Bielsa, Newell's transitó la etapa más gloriosa de su historia. Al comienzo de la misma, los dirigidos por ¨el Loco¨ debían enfrentar a su eterno rival en condición de visitante, por el torneo Apertura donde tiempo después se consagrarían campeones. Debido a problemas climáticos, el cotejo se disputó un Lunes a la noche, en lo que fue una exhibición de fútbol de los leprosos, quienes vencieron al conjunto auriazul en Arroyito tras 10 años de sequía. Con los relevos, la potencia ofensiva y la movilidad característica de los equipos bielsísticos, el rojinegro venció gracias a los goles de Fernando Gamboa, Julio Alberto Zamora, Cristian Ruffini y Lorenzo Sáez. Para el canaya había descontado mediante un hat-trick de David Bisconti. 10 años después, los del Parque Independencia pisaban fuerte y anticipaban lo que se vendría después.

¨El penal nunca pateado¨. 24 de junio de 1996. Rosario Central 0 - Newell's Old Boys 2.


Promediaba el Clausura de aquel año y el fixture marcaba una particularidad. Newell's debería ser local en el Gigante de Arroyito por las reformas que sufría su estadio. No obstante, los de Mario Zanabria -que acarreaban una mala racha- se jugaron el todo por el todo e hicieron un partido perfecto. Con la picardía del joven Damián Manso -por entonces 16 años-, la lepra encontró en Gabrich y en la cabeza de Marioni los dos tantos del partido. Sin embargo, los del Parque no se conformaron y tras un contraataque, el mismo Gabrich fue derribado y el árbitro se vio obligado a sancionar un penal que Gustavo Raggio todavía está esperando ejecutar. ¿Qué pasó? La hinchada auriazul comenzó a arrojar bombas de estruendo hacia el arco canalla y el cotejo quedó suspendido. Gracias a los inadaptados de siempre, el rojinegro festejó por adelantado un triunfo con mucha autoridad.


¨La última gran goleada¨. 29 de octubre de 2006. Rosario Central 4 - Newell's Old Boys 1.

No tan lejos en el tiempo, ambos equipos llegaban a la fecha 13 del Apertura con realidades disparejas. Central estaba transitando un buen torneo desde el rendimiento y los números, mientras que Newell's se hundía en los puestos bajos de la tabla. Dentro de la cancha, quedó reflejada esa diferencia. Con un gran juego de mitad de cancha hacia arriba, el auriazul aplastó a su archirrival con tantos de Eduardo Coudet, Paulo César Wanchope y Marco Ruben en el primer tiempo, y una conversión de penal de Cristian ¨el Kily¨ González en el complemento. Los dirigidos por Nery Pumpido, que navegaron en la cancha y no pudieron salir del asedio, pudieron descontar recién al inicio de la segunda parte por intermedio de Carlos Araujo. Por consiguiente, el canalla ganó, goleó y gustó de la mano de Nestor Gorosito desató, una vez mas, el carnaval a la vera del Paraná.

¨Empate y pausa¨. 18 de abril de 2010. Rosario Central 1 - Newell's Old Boys 1.  



El torneo Clausura 2010 fue un certamen con sabores completamente distintos para los equipos rosarinos. Newell's logró puntos importantes y culminó la temporada como uno de los mejores equipos de la misma. Por su parte, Central debió jugar la promoción y cayó derrotado ante All Boys, decretándose así el cuarto descenso de su historia al Nacional B. Por eso mismo, el clásico jugado en la fecha 15 de aquel torneo marcó el cierre de una época y el último cotejo entre ambos tras 24 años disputándose de manera ininterrumpida. Diego Braghieri abrió la cuenta para el canalla, y Rolando Schiavi igualó las acciones por medio de un penal inexistente. Con cuatro expulsados -dos por lado- y un segundo tiempo bastante mal jugado, canallas y leprosos cerraban una de las tantas etapas del clásico rosarino, que se reaunudaría en la temporada 2013/14 con la vuelta de los de Arroyito a la máxima categoría.

Estos antecedentes no hacen mas que poner de manifiesto todo lo que representa el clásico rosarino y la repercursión que tiene el mismo en toda la ciudad. Esperemos que, cuando Patricio Loustau pite el comienzo, sea un partido entretenido, con mucho fútbol y sobre todo, que la violencia no aparezca por Arroyito. Por un clásico sin violencia.



Escrito por: @FacuRivera_











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ESTUDIANTES DEL MUNDO




"Una convicción que se hizo Copa del Mundo. Ambiente. Clima. Piso. Hostilidad. Intriga. Estudiantes le ganó a todo. ¿Si hubo fútbol en Manchester? Tal vez no. Pero de todos modos, en Manchester preocupaba poco. Lo que importaba realmente era esto: llegar a la vuelta triunfal frente a tribunas que seguían gritando: "Animals...animals..."
Como una convicción. Así definió el periodista de El Gráfico, Osvaldo Ardizzone, a la hazaña de Estudiantes en la Copa Intercontinental de 1968, ante el Manchester United y en el mismísimo Old Trafford. Puede ser, claro, aunque si lo que necesitáramos fuese una oración, también podría ser algo así como "la consecuencia de un trabajo incesante", o hasta podría enmarcarse dentro de la teoría de Dante Panzeri: "Fútbol, dinámica de lo impensado".

Y es que, por aquel entonces, no había rastros de que un equipo de los denominados "chicos", pudiera coronarse. River, Boca, Independiente, San Lorenzo y Racing eran los únicos equipos que se habían dado el lujo de gritar campeón en el profesionalismo. Estudiantes fue el club que rompió con esa hegemonía. Para eso se preparó. O mejor dicho, para eso lo preparó Osvaldo Zubeldía cuando asumió como entrenador del "Pincha" en 1965. "El Zorro" -así lo apodaban- ya había mostrado su ingenio como director técnico de Atlanta, donde potenció a jugadores de la talla de Hugo Gatti, Luis Artime, y quien sería a la larga, uno de sus máximos discípulos y referente de Gimnasia: Carlos Timoteo Griguol.

Retomando a Ardizzone, la convicción fue una de las tantas armas de Zubeldía. Sus jugadores, jóvenes pero con hambre de gloria, siguieron al pie de la letra las indicaciones de un obsesivo del fútbol. Obsesivo porque Zubeldía vivía para el fútbol. Su mente parecía girar solo en torno a eso. Carlos Bilardo, el heredero esta ideología de fútbol, declaró haberse sentido "analfabeto futbolísticamente" hasta la llegada del entrenador. "Zubeldía no dejaba nada ligado a la improvisación. Estudiantes era un equipo trabajado, y eso molestaba. Por eso lo tildaban de antifútbol", declaró Oscar Malbernat, el capitán de aquel histórico equipo.

Dentro de un llamativo -para aquella época- rigor táctico, había un jugador que sobresalía. El reconocido periodista Enrique Macaya Márquez, expresó que: "Juan Ramón Verón era el único al que no le decían nada. Era indisciplinado y tenía libertades". Zubeldía era también, un detector de cualidades. Por eso "La Bruja" se transformó en un pilar de aquel equipo, y hasta se dio el lujo de hacer un "gol maradoniano", vital para que Estudiantes termine consiguiendo la Copa Libertadores de 1968. El padre de "La Brujita" también supo reconocer el mérito del entrenador: "Estuve un año sin hacer un gol. Osvaldo me bancó, y después no salí más".

Si el título nacional para Estudiantes llamó la atención, la conquista de América se vivió como una completa hazaña. El equipo platense era, entre otras cosas, un equipo trabajador, con mucho sacrificio y amor propio. Zubeldía además de inculcarle identidad al equipo, los llevó a que conozcan el reglamento del fútbol. Estudiantes sabía cómo y dónde podía sacar ventajas. Principalmente, se destacó por un riguroso trabajo en las pelotas paradas, algo que por aquellos años era subestimado por mayoría de equipos y entrenadores.

Pero la película feliz ya había terminado. Llegaba el momento de dejarle lugar a la de suspenso y drama. Una misión difícil pero no imposible. David enfrentaba a Goliat. Manchester United era el mejor equipo de Europa. Lo había demostrado ganando la Premier League, y también la Copa de Campeones ante el poderoso Benfica de Eusebio. Solo le faltaba la Intercontinental, y en frente tenía a un equipo que estaba algunos escalones abajo técnicamente. Ya habían pasado 10 años de la tragedia áerea en Munich. Bobby Chartlon lideraba dentro de la cancha a una nueva camada de cracks, encabezada por un personaje como George Best, e integrada también por otros 5 jugadores titulares que habían formado parte del título mundial de Inglaterra en 1966. Pero el fútbol es fútbol, y aquellas estrellas no pudieron demostrar su talento cuando pisaron suelo argentino. Con el apoyo de un país entero y haciendo de local en La Bombonera, Estudiantes incomodó al Manchester y le ganó con su plato favorito: la pelota parada. Marcos Conigliaro aprovechó el buen trabajo en las cortinas y se anticipó al arquero inglés para que el partido de Ida se quede en Argentina. La diferencia de sólo un gol sonaba a poco para viajar a Old Trafford. "Saltaban de contentos por haber perdido 1 a 0. Se abrazaban", contó Bilardo. El mismo que, cuando veía a sus compañeros dubitativos por la estrecha ventaja, les decía: "Ganamos. Ya está. Estos no nos ganan más. Se terminó acá". La confianza no sorprende viniendo de un alumno ejemplar de Zubeldía. A Osvaldo, Carlos Pachamé lo definía como un psicólogo. Pero uno raro: porque miraba videos hasta el cansancio, y se los mostraba a sus dirigidos para ver como jugaba el Manchester de local y de visitante.

El 16 de Octubre de 1968 fue el día cúlmine. El país, expectante. Solo Racing había conquistado el título mundial -un año antes-, mientras que el copero Independiente contabilizaba dos derrotas. Estudiantes era el tercer club argentino en ir por la hazaña. Al llegar a Inglaterra, se encontraron con un clima hostil generado por los medios británicos. La final era presentada publicitariamente como "guerra o muerte". Pero como expresó Ardizzone, Estudiantes le ganó a todo. Porque estaba preparado para eso. Inquebrantables moralmente y sabiendo a lo que jugaban, comenzaron a ser campeones cuando su figura, Juan Ramón Verón, conectó de cabeza apenas iniciado el partido para abrir el marcador. De pronto, el ensordecedor griterío se transformó en silencio, y el "trámite" de remontar el partido se tornaba cada vez más complicado. Alberto Poletti se erigió como figura bajo los tres palos mientras el resto de los presentes vivían la final de distintas maneras. Unos, los demás jugadores pincharratas, se hacían cada vez más inmortales. Otros, las figuras del Manchester, se derrumbaban minuto a minuto y solo se esperanzaban con el descuento a poco del final. Los demás, los 65.000 espectadores que no podían creer lo que veían, mostraban impotencia y se excusaban en el juego brusco visitante. "Animals, Animals", gritaron antes, durante y después del encuentro. Estudiantes prefirió ignorar y disfrutar de su epopeya. El nombre de Estudiantes de La Plata, sonaba bien fuerte en cada rincón del mundo.



@AlanAlberdi

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EL LABERINTO DE ÖZIL ¿TERMINA EN EL BAYERN?


Luego de la consagración con Alemania en el Mundial de Brasil 2014, sus cosas comenzaron a complicarse. Su cumpleaños número 26 no lo encuentra en la mejor de sus épocas. Mezut Özil, el talentoso mediapunta alemán, está lesionado en su rodilla izquierda y su recuperación le llevará entre 10 y 12 semanas. Todo ha sido cuesta arriba desde su salida del Real Madrid. Bueno, no todo. En lo económico le fue brillante. Y no solo a él, también a su padre y representante. Pero primero un poco de la historia del talentoso alemán.

Özil nació en Gelsenkirchen, Alemania, hijo de inmigrantes turcos, se inició en las categorías formativas del Rot-Weiss Essen y comenzó su carrera profesional en el FC Schalke 04. Desde su debut se mostró como mediapunta zurdo, muy habilidoso con el balón y una gran visión de juego. En enero de 2008 fichó por el Werder Bremen, a cambio de 4.3 millones de euros, y la participación del equipo en copas europeas lo expuso en la gran vidriera. Además, ya había sobresalido en la Eurocopa Sub-21 en 2009. Poco tiempo después apareció el Real Madrid y por 15 millones de euros, Mesut mudó su calidad a la capital española.

Señalado por la prensa como uno de los futbolistas más prometedores, Özil se convirtió en la brújula del ataque del Real Madrid de Mourinho y también lo fue en la selección alemana, cumpliendo un muy buen mundial en Sudáfrica 2010. Fue un jugador clave en la obtención del título liguero 2011-12, la llamada “Liga de los Records” ya que el conjunto merengue llegó a los 100 puntos y con record de goles. Su gran técnica y soberbia visión de juego, le permitieron al alemán ser un enorme asistidor.

En 2013 comenzaron los inconvenientes con la dirigencia del club blanco. La llegada del galés Gareth Bale al Santiago Bernabéu, incomodó a Özil, ya que la confianza del técnico Carlo Ancelotti pareció decantarse en favor de Bale. Las declaraciones del alemán, previas a su ida al Arsenal “En los últimos días me di cuenta que no tenía la confianza del entrenador”, apuntaban a éste como el principal motivo de su salida del club español. No obstante luego se supo que su padre y representante, Mustafá Özil, no logró el sustancial aumento que negociaba con Florentino Pérez, mandamás del Real Madrid, y comenzó a ofrecer los servicios de su hijo a varios equipos, principalmente de la Premier League. Fue así que el Arsenal de Arsene Wenger puso más de 50 millones de euros y se quedó con Özil. Y además de ésta cifra, en los últimos días se conoció la información sobre el dinero extra que se habría ganado Mustafá, algo así como siete millones de euros, por lograr que su hijo firme con el club de Londres. En definitiva todo esto no hace más que confirmar que la salida de Mesut del Madrid fue por dinero.

Mesut y Mustafá Özil
Desde su arribo a la Premier League no ha tenido desempeños sobresalientes y tampoco fue el  titular indiscutido que se suponía para semejante inversión. Pese a sus declaraciones, antes de arribar a Holloway, "de alguna manera algo hizo click en mí. Me di cuenta: -oye, lo que me acaba de decir (Arsene Wenger) lo he echado en falta en el Real: sinceridad, confianza y respeto-. Él me dijo exactamente cómo me ve, dónde me quiere colocar y qué espera de mí", hoy Özil se siente frustrado por la posición en la que el técnico lo hace jugar. Y en la prensa británica ya ha comenzado a circular la información del deseo del jugador de regresar a Alemania, ni bien se reponga de su lesión. Siempre según los medios ingleses, el Bayern de Pep Guardiola estaría interesado en un jugador que podría ser suyo con una oferta de 40 millones de euros. Ese es el precio por el que el Arsenal estaría dispuesto a negociar el traspaso. ¿Incluirá alguna comisión para su padre Mustafá?

Luis Burgos
@chichongo
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EL VALOR DE LA LEALTAD


En este fútbol híper competitivo y comercial, es rarísimo encontrar un jugador que, pese a contar con muchas ofertas económicas superadoras, elija permanecer en su club. Desarrollar toda su carrera con la misma camiseta y a la hora de sopesar su crecimiento económico, prefiera desechar dinero y seguir defendiendo al club que su pasión le indicó. Hablar del Southampton sin mencionar a Le Tissier es imposible. Son indivisibles gracias a la lealtad de la que hizo gala “Le God” en toda su carrera.

Southampton es una ciudad gris, muy religiosa, conocida como la ciudad de los santos. Y en cada ingreso a la ciudad, uno se encuentra con un llamativo cartel, que dice: "Bienvenido a Southampton. Está usted entrando en el país del Dios." Y en ésta ciudad, hablar de Dios es referirse a un futbolista de excepcional calidad, cuyas hazañas en el césped, forjaron una leyenda a comienzos de los años noventa. En esta ciudad, célebre por haber sido el puerto de zarpada del Titanic, Dios era un tal Matthew Le Tissier. Matt, jugador de fútbol para unos, y  mesías para otros, fue alguien capaz de llenar el estadio de los “Santos”. Los feligreses acudían cada quince días, para esperar durante una hora y media, que se produjera ese celestial chispazo, esa jugada de otro mundo, el gol que confirmara a los devotos que Dios existe, que le gusta el fútbol, que se presentaba con camiseta rojiblanca, pantalón negro, y llevaba el siete en la espalda del Southampton. Y casi siempre “Le God” les cumplía.

Nació el 14 de octubre de 1968 en Saint Peter Port, isla de Guernsey, una de las islas del Canal de La Mancha, algo que le permitiría tiempo después poder ser convocado por cualquiera de las Federaciones de Fútbol del Reino Unido (Escocia, Inglaterra, Gales o Irlanda del Norte). Llegaría a Southampton en 1986 con 18 años, para no salir nunca más y convertirse en un jugador venerado para los casi trescientos mil vecinos de la ciudad. En su primera temporada, Le Tissier marcó tantos goles espectaculares que la prensa lo bautizó como “Mister Le”, aunque la hinchada local fue mucho más allá. Después de un golazo al Aston Villa, pasó a ser conocido con el calificativo de “Le God” (El Dios).

A medida que fueron pasando las temporadas, donde Le Tissier fue máximo goleador del equipo y su mejor asistente, antes de cada partido los hinchas rojiblancos recibían la salida al campo de Matt con un grito unánime que inmortalizaron como el estribillo de una canción, cuya estrofa más repetida y coreada decía: ‘He is God, Matt Le God‘. Él siempre se tomó su condición de estrella de un simple. “Me llamaban Le God, pero podría haber sido Matt The Fat (Matt, el gordo). Bebía tanta cerveza antes de los partidos que a veces me pesaba el culo. También me pasaba con las hamburguesas y el chili”. Introvertido, reservado y hombre de pocas palabras, se sentía extraño ante tanto halago. “Cuando me llamaban Dios, no sabía qué decir, sobre todo si me cruzaba con un cura… Yo no era Dios, claro. Imagínate que Dios siguiera mi dieta de cerveza y hamburguesas”.

Volante de creación, poseedor de una exquisita técnica, cabeza erguida y el balón atado a sus pies. No le gustaba la marca y tampoco era veloz. Matt tenía precisión de cirujano en su pierna derecha, sus pases largos eran marca registrada. Gambetas, vaselinas y un pateador de tiros libres temible. “Su talento era simplemente algo fuera de la normal. Podía regatear a los últimos siete u ocho jugadores sin velocidad y acababa asistiendo o marcando como si fuera paseando. Para mí, él era sensacional“, opinó sobre él Xavi Hernández, algo a lo que el gran Matt contestaría con humor: “Cuando leí que era uno de los ídolos de Xavi, pensé en hacerme una camiseta que dijera "Xavi me ama".

Sin embargo, Matt pertenecía a esa clase de jugadores que son atemporales y siempre contemporáneos. Alguien que derrochaba calidad en un fútbol inglés rústico, áspero, físico. Aunaba en una misma figura la misma dosis de calidad que de vaguedad y dejadez. Pudo haber dejado el Southampton en innumerables ocasiones para pasar a equipos como Liverpool, Manchester United, Nottingham Forest, Chelsea, Tottenham, Arsenal, Atlético de Madrid, Juventus, Milán o Lazio, algo que sí hicieron algunos de los mejores jugadores que tuvo como compañeros de equipo: Mick Channon (el goleador histórico del club), Alan Shearer, Peter Shilton o Kevin Keegan, pero él decidió quedarse en su ciudad y hacer feliz a sus vecinos. Como el mismo diría: “Es fácil jugar en el Manchester United o en el Liverpool. Yo prefiero jugar al borde del abismo, con presión, sacando a un equipo de bajar a segunda. Jugar en los mejores clubes es un reto bonito, pero hay un reto mucho más difícil: Jugar contra los grandes y ganarles. Yo me dedico a eso”.

Matt vistió la camiseta rojiblanca en 528 ocasiones entre Liga, Copa y Copa de la Liga, anotando más de 200 goles en quince temporadas (1986-2002). Le Tissier fue único, irrepetible, un genio que pudo haber marcado una época. Sir Alex Ferguson fue explícito: “Podía ganar un partido cuando le diera la gana”. Solo que a veces, no le daba la gana, se aburría y bostezaba en pleno partido. Fue el Ricardo Bochini del fútbol inglés. Tenía un talento similar. No exagero. Basta mirar y deleitarse con los muchos videos que hay de él. Le Tissier era un deleite para la vista. “Puedes cambiar de mujer, puedes cambiar de ideas, puedes cambiar de casa, de héroes, de trabajo, puedes cambiar de división, puedes cambiar de amigos, de vida, y puedes cambiar hasta de corazón, pero hay algo de lo nunca podrás cambiar, de camiseta.” No se sabe a ciencia cierta, si alguna vez Le God escuchó esta cita, pero a nadie puede extrañarle si hubiese sido suya, ya que lo describe de cuerpo entero.

Luis Burgos
@chichongo
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¿SE DESPIDE DE LA BBVA?


Sin duda alguna, uno de los temas de los que más se ha hablado en este último año es la hipotética independencia de Catalunya del Reino Español. El fútbol, como en muchas otras ocasiones, se ve altamente influenciado por este deseo catalán, y mucho tiene que ver el FC Barcelona. Del club, se dice que podría ser un gran instrumento para lograr la separación, y así se ve reflejado en el lema oficial del equipo, “mes que un club”, entendiendo así que su socio fundador, Hans Gamper, gustaba de soñar con que en un futuro, toda Catalunya se vea representada por la entidad blaugrana. Ahora, el debate que decidimos plantearnos es si de verdad sería conveniente para el Barcelona que la Comunidad Catalana se convierta en un estado independiente.

Primero que nada, comenzaremos con lo obvio, y es que en el caso de una hipotética separación, el club presidido por José María Bartomeu debería alejarse de la Liga Española para, según exigencias y regulaciones de la FIFA y UEFA, disputar la liga catalana junto con el Espanyol de Barcelona, la Union Esportiva Rubí, el Girona FC y otros cientos de clubes registrados en la provincia. 

Recordemos que actualmente, el Barcelona es el club elegido por los catalanes para representarse en un país tan futbolero como lo es España, y en caso de que se diera la independencia, poco les importaría ya verse representados, y el club podría perder gran cantidad de aficionados, los cuales naturalmente apoyaran al club de su región o provincia.


Muchos se preguntarán cómo es el caso del AS Mónaco, club perteneciente al Principado de Mónaco, pero que sin embargo juega en la Liga Francesa (Ligue 1). La respuesta es sencilla. Dicho principado no posee una selección nacional ni está afiliada a la UEFA, motivo por el cual el club donde supo brillar Radamel Falcao nunca debió abandonar el fútbol galo. Otro caso totalmente distinto es el de Andorra, que al ser un país soberano afiliado a la UEFA posee su propia federación (FAF) y una Liga Nacional, disputada por 8 equipos.

En cuanto a la televisación, resulta un hecho que un partido entre el Barcelona y el Tarrassa FC, tendría muchos menos televidentes que un Barcelona-Athletic, o Barcelona-La Coruña, por lo que a las productoras de TV les resultaría poco conveniente desde lo económico. Por ende, difícilmente inviertan cifras millonarias como hacen hoy en día.

Los factores a tener en cuenta son muchos: desde el merchandising hasta la publicidad, pasando por recaudación, prestigio, historia, televisación y otros tantos temas. Planteado esto, la pregunta se agiganta: ¿Le conviene al FC Barcelona la liberación de Catalunya?.

Juan Ignacio Glade
@juaniglade
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JOE GAETJENS, HÉROE Y VÍCTIMA DE DOS NACIONES

Gaetjens, luego del triunfo ante Inglaterra, es llevado en andas
Brasil 1950 fue el mundial de grandes hazañas pero también de tragedias personales. Además del recordado "Maracanazo" de Uruguay que marco negativamente la vida del portero Barbosa se dio el "Milagro sobre la hierba" en el cual su protagonista, Joe Gaetjens, tuvo un destino trágico en su vida.

La selección de Inglaterra nunca había aceptado participar de los campeonatos del mundo organizado por la FIFA al sentir que, como creadores del deporte, no debían rebajarse a competir con el resto. Brasil 50 fue la primera vez y allí fueron emparejados en el grupo B junto a España, Chile y Estados Unidos. Los norteamericanos no contaban en sus filas con ningún jugador profesional y en la segunda fecha se medían ante su "madre patria" luego de perder en la inauguración 3-1 ante España.

29 de junio, Estadio Independencia de Belo Horizonte. La fecha y el lugar indicado para entrar en la historia. 10.000 espectadores se reunieron a ver como los ingleses masacrarían futbolisticamente al combinado norteamericano. En el minuto 37 llegó lo inesperado:  Walter Bahr (que era profesor de una escuela primaria) envió un centro al área, un balón que parecía fácil para que Bert Williams pudiera atajar pero Gaetjens se anticipó para colocar el 1 a 0. La desesperación llevó a los europeos a empujar para conseguir el empate pero el arquero Frank Borghi se erigió como una muralla para evitarlo. Nadie creyó lo que ocurrió. Periódicos ingleses, que recibían la información por telegrama, descreyeron del resultado y en sus páginas colocaron que habían ganado 10 a 1. 

¿Quien era el héroe que amargó a los creadores del football? Nacido en Haití, de ascendencia alemana, estudiaba en la Universidad de Columbia y jugaba para el Brookhattan de la America League Soccer. No era ciudadano estadounidense y nunca lo fue, ya que luego del mundial se marchó del país en 1953 para jugar en el Racing de París de Francia y nunca más volvió a vestir la camiseta blanca y roja, disputando solo esos tres partidos (luego de Inglaterra cayeron con Chile 5 a 2 en el cierre de la primera ronda).

Tras algunos años en el país galo retornó a Haití, donde disputó algunos partidos con su selección para la clasificación a Suiza 54, pero principalmente se dedicó a manejar empresas familiares mientras despuntaba el vicio de la pelota en su querido club Etoil Hatienne. La situación política en la ex colonia francesa se iba volviendo tensa cuando en 1957 Francois Duvalier, alias Papa Doc, derrotó en las elecciones para presidente a Louis Déjoie. La familia Gaetjens era amiga de ese último y férrea opositora al ganador con lo cual le trajo muchos inconvenientes.

El genocida Papa Doc
En 1964 el genocida Papa Doc se auto proclamó "presidente para la perpetuidad" instalando así una dictadura con el aval de los servicios de inteligencia y militares de los Estados Unidos, que querían evitar el avance del comunismo que había generado la revolución cubana, y las enseñanzas de métodos represores de la "Escuela de las Américas". Un día antes, familiares de Joe recibieron la advertencia de que abandonaran el país, exiliándose en República Dominicana. Él hizo caso omiso. Quería permanecer en sus pagos y creía que su fama le iba a otorgar inmunidad. Pero tan solo unas horas después fue detenido por los Tonton Macoutes (hombres del saco), quienes eran el grupo que se ocupada de capturar opositores al régimen,  acusado de colaborar con otros partidos,  ser mestizo y cristiano, ya que el dictador solo quería negros afrohaitianos y creyentes del vudú.

Nunca más se supo de él. Se cree que fue ejecutado luego de pasar unos días cautivo en Fort Diamanche pero su cuerpo nunca más se encontró. El tirano murió en 1971 pero su hijo, Jean-Claud Duvalier (Baby Doc), continuó, con tan solo 19 años, con la dictadura hasta 1986 cuando fue derrocado. Los restos de su padre fueron desenterrados y apaleados en un ritual.

Joe Gaetjens, el mejor jugador de la historia de Haití y miembro del salón de la fama del fútbol norteamericano (ingresó de forma postuma en 2011), fue víctima del terror y el totalitarismo implementado por ambas naciones que el supo defender dentro de la cancha. 


Martín Olivé
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JORGE BURRUCHAGA: EL CÓMPLICE IDEAL


                Apenas 10 minutos le habían bastado a Alemania para desfigurar la sonrisa Argentina. La “albi-celeste” acababa de hipotecar el dominio nítido que la había puesto 2-0 arriba en la Final del Mundo con 2 simples errores en sendos corners, convertidos en goles por Karl-Heinz Rummenigge y Rudi Völler, y el panorama auguraba una definición electrizante. Allí cuando la sombra del tiempo extra se cernía sobre el gigante Estadio Azteca, casi 115.000 espectadores presenciaron atónitos cómo Diego Armando Maradona, de opaco partido, sacaba de la galera un pase en profundidad para su gran socio en aquella competencia, Jorge Burruchaga, quien confirmó su eficacia y frialdad en momentos cúlmine, escapándose en una corrida que hoy es eterna para vencer la resistencia de Harald Schumacher, y así traer la Copa para nuestras tierras por 2da vez. Ese minuto 90 consagró al equipo de Carlos Salvador Bilardo como campeón y, por consiguiente, a su capitán como el mejor jugador del Mundo. Pero, ¿Qué hubiera sido de Diego sin ese Mundial? ¿Qué hubiera sido de esa final sin ese gol? ¿Qué hubiera sido de Maradona sin Burruchaga? El cómplice perfecto que toda estrella necesita, el que convirtió al “Diez” en “D10S”, hoy cumple 52 años de gloria.

                24 años antes del momento más importante en la historia del fútbol argentino, un atareado municipio de Entre Ríos llamado Gualeguay veía el nacimiento de quien perpetraría aquella hazaña. El pequeño Jorge Luis salió a la calle a intentar mantener a su numerosa familia desde temprana a edad. Pudo rebuscárselas vendiendo helados, repartiendo diarios y trabajando de albañil, pero su talento y su pasión siempre fueron de la mano de la pelota. Tras un breve paso por Arsenal de Sarandí, Burruchaga debutó en la Primera de Independiente el 12 de Febrero de 1982, y convirtió su 1er gol 15 días después. En las filas del “Diablo” dio muestras ostensibles de su brillantez intelectual, un despliegue que le permitía desempeñarse tanto de delantero como de volante, y una certeza goleadora que lo erigía en héroe siempre que apremiaba la presión. En Avellaneda también le dio forma a una dupla exquisita con Ricardo Enrique Bochini, que hacía evocar a la que el mismo “Bocha” encarnara con Daniel Bertoni en la década anterior.

                Construyendo paredes que poblaban los campos rivales de desconcierto e impotencia, el “Burru” se hizo ídolo codo a codo con Bochini, mientras obtenían el Metropolitano 1983 (mítico torneo en que salieron campeones en simultáneo con el descenso a la Primera B de su eterno clásico, Racing Club), pero la coronación suprema arribó en 1984. Aquel año Independiente consiguió su 7ma Copa Libertadores de América –marca que ningún club ha podido igualar hasta la actualidad-, y las 2 figuras conformaron junto a Claudio Marangoni y Ricardo Giusti un medio-campo reluciente que liquidó la Final del principal torneo continental de Sudamérica al ganar en Brasil ante el Gremio, en lo que muchas voces de autoridad catalogaron como un partido perfecto. La superioridad del “Rojo” fue arrolladora y el 1-0 que selló Burruchaga fue un resultado estrecho. El 0-0 cómodo en la Doble Visera le otorgó al “Rey de Copas” la posibilidad de definir en Tokio la Copa Intercontinental. En otra gesta heroica, los dirigidos por José Omar Pastoriza derrotaron por 1-0 (José Percudani) al Liverpool inglés, y volvieron al país con el ansiado trofeo entre sus manos.

                La etapa de Jorge en Independiente concluyó en 1985 con su traspaso al Nantes de Francia, en donde jugó durante 7 temporadas, registrando 27 goles en 139 partidos. No obstante, el año del paso a la inmortalidad de Burruchaga fue 1986. En México, en donde Maradona brilló en su máxima expresión como el mejor futbolista de todos los tiempos, “Burru” tomó la posta que también había esgrimido Bertoni en 1978 cuando fue ladero indispensable de Mario Kempes en la consecución del Mundial. Con la “7” en la espalda, y ubicado como punta acompañante de Jorge Valdano, el crack entreriano entendió a la perfección cada paso que daba la genialidad de Diego y completó la hercúlea tarea de seguirle el ritmo y servirle de apoyo y fluido interlocutor. Además del histórico gol en la final, Burruchaga anotó en el 2-0 a Bulgaria en la fase de grupos, y participó en los 7 partidos de Argentina en el certamen. Con la Copa en su vitrina, volvió a ser pieza clave del Sub-campeón en Italia 1990. Nuevamente bajo el mando del “Doctor” Bilardo y como referente indiscutido, anotó en las tandas de penales contra Yugoslavia y contra el local, además de liquidar con su 2-0 el duro encuentro de la zona inicial ante la Unión Soviética.

                En Francia también militó en las filas del Valenciennes, en donde se vio envuelto en una acusación de soborno que le costó una sanción de casi 2 años sin jugar, motivo que lo privó de viajar con la Selección de Alfio Basile a la cita mundialista de USA 1994. Los últimos 3 años de su carrera los pasó en el club de sus amores, el que lo vio brillar entre 1982 y 1985, adosando a su palmarés los festejos en la Supercopa y Recopa Sudamericana de 1995. Su retiro de la actividad en 1998 dio paso a una fructífera carrera como Director Técnico, que lo llevó a los pasillos de Defensa y Justicia, Los Andes, Arsenal, Estudiantes de La Plata, Banfield, Libertad de Paraguay, Atlético de Rafaela y, por supuesto, Independiente, que aún espera por su regreso, con la ilusión de verlo alcanzar en el Libertadores de América, su primer título como entrenador.


Darío Kullock


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¿QUIÉN ES QUIÉN?




A partir de la obtención de la Copa Libertadores 2008, la Liga Deportivo Universitaria de Quito asomó durante varios años como uno de los equipos exponentes del buen juego para Latinoamérica. Con jugadores rápidos y batalladores, el equipo ecuatoriano logró obtener luego dos Recopas Sudamericanas (2009 y 2010) y una Copa Sudamericana (2009). Parte de este plantel era un tal Gonzalo Chila, principal motor de uno de los mayores escándalos en la historia de Ecuador.

La razón de esto tiene origen en el año 2003 cuando, según lo dicho por el jugador, dos jóvenes se acercaron a una prueba de futbolistas sub 20 del club Aucas de segunda división de Quito. Estos eran Ángel Cheme (con experiencias pasadas en Deportivo Amistad, Calvi FC y Tácito Ortíz Ulloa) y Gonzalo Chila, supuestamente amigos. El problema sucedió cuando Cheme quedó seleccionado para quedarse, pero por la edad (tenía 21 años) le era imposible. Como consecuencia y con el supuesto aval del tío del Chila original, tomaría su identidad e incluso le daría carácter legal. Todo esto sería negado por el portador del nombre verdadero, un pastor evangélico de la capital ecuatoriana.

Luego de quedar y brillar en Aucas y Club Talleres, su carrera daría un vuelco con una venta al Olmedo en 2007 y con el posterior pase a la Liga de Quito en 2009, como antes fuera mencionado. Todo esto, bajo el nombre de Gonzalo Chila Palma (incluso, su mujer en principio lo llamaba así y sus hijos portaron hasta 2010 el apellido Chila).

Con un juego potenciado por un gran poderío defensivo, una buena llegada a gol y un envidiable físico para hacer el ida y vuelta; en Liga llegó a la plenitud al comandar esta camada de grandes jugadores campeones (sobre todo durante la época de Edgardo Bauza como DT), completando 52 partidos y 3 goles en poco más de dos años. Pero en esta etapa es que el real Gonzalo Chila volvió a aparecer en su vida. Según lo denunciado por los abogados de Cheme, retornó bajo una denuncia por suplantación de identidad en 2008, para pedirle dinero a cambio de que no se destapara este acto ilegal, respondido por un tiempo, justamente, con un pago mensual de varios cientos de dólares. Todo esto, nuevamente negado por los colegiados representantes del pastor.


Pero finalmente se destaparía la olla en diciembre de 2010 (justo tres años después de que Alexander Domínguez, ex arquero de Liga, fuera sancionado por seis meses por mentir con su edad), previo a un partido de vuelta de la final del torneo doméstico frente a Emelec, cuando los principales medios ecuatorianos se hicieron eco de unas declaraciones del portador original del nombre. Como consecuencia, el caso se haría visible y la Federeación Ecuatoriana de Fútbol sancionaría al nuevamente Ángel Cheme a dos años sin poder participar de la actividad deportiva y al club de forma económica por ocultar la historia.

Tras esto, la carrera de Cheme se iría a pique. Luego de un año de entrenar en Liga de Quito, lograría un indulto por el siguiente para poder volver a jugar al fútbol. Sin embargo, nunca lograría realzar el nivel y rápidamente sería traspasado al Deportivo Quito y luego al Olmedo, donde hoy juega. A su vez, tampoco retomaría sus sueños de selección que había saboreado en algunas ocasiones.

Pero lo más llamativo es que no es la primera vez que sucede un caso así, ni fue el último. La mayoría con el nexo común de ocultar edades originales. Los primeros sucederían en 1999, cuando se comprobó que Segundo Alberto Cuero (de nombre original Moisés Cuero Ortíz), Ederson Sánchez (Vladimir Montaño) y los “mellizos” Quiñonez habían mentido con sus edades e identidades; todos sancionados de por vida como consecuencia. En 2002 el foco estuvo en Eriberto (figura brasileña de aquel momento del Chievo Verona), cuyo nombre original era Luciano Siqueira de Oliveira y que había cambiado su ficha “para intentar escapar a la pobreza jugando al fútbol”. Luego, en 2011, en Bolivia sucedió un escándalo similar cuando se conoció que Nelson Panozo, del Arauco Prado, en realidad era su hermano mayor Luis Alberto. Sin embargo, no sería sancionado. Finalmente, los últimos dos casos sucederían nuevamente en Ecuador en 2013. El primero fue en enero de ese año, con una denuncia de la FEF de que Max Barrios, futbolista juvenil de Bolivia, en realidad era Juan Carlos Espinosa Mercado, de nacionalidad ecuatoriana y 25 años. Por su lado, el más reciente ocurrió cuando se denunció que el futbolista Eris Segundo Quintero Mercado, juvenil de 18 de años de Liga de Quito, es en verdad su hermano 7 años mayor Jorge Leonel.

Es común que se diga que en África los futbolistas mienten con su edad para poder disputar mundiales juveniles. Sin embargo, queda comprobado que es un fenómeno global y que ni siquiera robar una identidad frena el ímpetu de algunos de vivir de este deporte. Al menos, para Ángel Cheme no fue impedimento y seguramente tampoco lo es para muchos otros que aún no saltaron a la luz.


Escrito por: @lichamachado

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